viernes, marzo 10, 2006

Clásicos Contracultura: El comienzo (el grito del arcángel)

Contracultura comenzó con un grito. Con ruido, con chispas y con motosierras. En general, con todo con lo que no nos permitían jugar.

Les ofrecemos tres visiones de aquel comienzo:

- Video (El grito del Arcángel, 2003):



- Fotografías:

Todas las imágenes de este post se amplían pulsandolas










-Texto (Guión original):

PRESENTACIÓN DE CONTRACULTURA
(Guión para montaje escénico; teatro no convencional)
Creado y dirigido por Raúl Minchinela

HOJA TÉCNICA
Maestro de ceremonias: Raúl Minchinela
Apóstol: Tomás Gómez
Estatua: Joaquín Sánchez
Friqui: Javier Rubio
Heraldo: Enrique Andrés
Distorsión: Raúl Blanco y Jorge "Boya" Cebollada
Percusión: Luis Carlos Montañés

COLABORACION ESPECIAL:
DIES IRAE (Grupo de Teatro y Danza)
Cuerpo Municipal de Bomberos de Zaragoza


GUIÓN

Antes del inicio de la obra están presentes: los estrados de DISTORSIÓN y PERCUSIÓN (mesas de dibujo cubiertas de papel de embalar y alguna cuerda y algún dibujo en la que ya está presente el instrumental (timbal, pedal, amplificador, o cualquier otro estado debidamente atrezzado); Los ayudantes 1 y 2 están en el cuarto de deportes durante toda la obra, para ayudar a DISTORSIÓN a subirse, a desmontar el amplificador y el pedal posteriormente y para guardar la motosierra del FRIQUI en caso de que sea necesario)

En el hueco de la escalera más cercana a la salida ya se ha montado la caja (escenario móvil) y está lista para aparecer. El proceso seguido ha sido el siguiente: las chicas se han introducido en la caja y el conjunto se ha subido al carro; se ha forrado la caja con papel de embalar; en la parte superior se han practicado sobre el papel con un cutter unos pequeños cortes con el objeto de que después las manos puedan rasgar el papel sin la incomodidad de que éste se despegue; encima de la caja , se ha procedido a atar a ESTATUA con sogas construidas con hojas de periódico trenzadas y a vendarle los ojos con papel prensa no trenzado.. Los ayudantes 3 y 4 están ayudando con la caja: 3 y 4 permanecerán junto a ella toda la obra: la sujetarán por los lados y la protegerán de la gente. Los ayudantes 5, 6, 7 y 8 amortiguarán la caída de la ESTATUA.

Los ayudantes 9 y 10 balancearán al apóstol tirando de cuerdas, y le ayudarán a descolgarse en el primer piso para hacer mutis.

El ayudante 11 subirá la muñeca u objeto resolutivo al primer piso, y lo atará a la cuerda donde estuvo colgado el apóstol.

Las chicas del interior de la caja se pueden denominar ayudantes 12, 13 y 14.

El ayudante 15 llevará el segundo megáfono a la segunda planta para que lo utilice la ESTATUA.

El ayudante 16 guardará la botella de agua, el badil y el paño para que la ESTATUA se limpie la sangre.

Los ayudantes, 18, 19, 20 ... llevan cámaras de vídeo.

El ayudante 17, una vez se ha congregado un cierto número de asistentes, se acerca (vestida con el uniforme; no necesariamente llevando máscara) con una silla y un megáfono al centro del hall, lee el comunicado de normas de la obra . Desconecta el megáfono, baja parsimoniosamente de la silla y se va tranquilamente. El ayudante 17 es necesariamente una mujer.

Se conecta el pedal. Empieza a sonar ruido de fondo que va subiendo de volumen. DISTORSIÓN se encuentra todavía en el cuarto de deportes, fuera de la vista de los asistentes, pero ya ha comenzado a hacer ruido.

En la segunda planta, APÓSTOL sale por la barandilla y se sujeta de espaldas a ella, con los brazos extendidos y en cruz. Empieza a gritar para dar la señal de inicio y desviar la mirada de la entrada de MAESTRO DE CEREMONIAS, FRIQUI y HERALDO

En la sala de juntas, el MAESTRO DE CEREMONIAS, el FRIQUI y el HERALDO ya están preparados para salir: El MAESTRO DE CEREMONIAS tiene su megáfono, FRIQUI tiene su sierra mecánica (con la cadena convenientemente quitada) y HERALDO tiene su bengala. Salen en dirección al hall, donde se encuentra la gente; a la altura de la puerta de delegación, FRIQUI enciende su sierra, HERALDO enciende su bengala y MAESTRO DE CEREMONIAS conecta su megáfono. Comienza la representación.

MAESTRO DE CEREMONIAS: Esclavos, sois esclavos, sois eslabones ciegos y mudos, productos de la publicidad y las restricciones, efectos secundarios de la producción en masa. Sois fotocopias unos de otros. Obedecéis leyes impuestas por personas que no conocéis. Leyes construidas por la avaricia y por el miedo. Todo cuanto sabéis, todo cuanto os dejan saber, es mentira o está manipulado. Todo cuanto alcanzan a ver vuestros ojos esta dispuesto para favorecer a otra persona.

(Aprovechando la distracción, mientras la gente mira hacia MAESTRO DE CEREMONIAS, FRIQUI y HERALDO, en los primeros momentos de confusión, DISTORSIÓN se sube a su estrado -tomando como primer escalón una silla que le ha tendido el ayudante 1- y el carro (con la caja, ESTATUA, y las tres chicas ocultas a la vista del público) entra lentamente para colocarse en la esquina interior del hall (léase viga) más cercana a la entrada. La música alcanza un ritmo frenético en las primeras frases del MAESTRO DE CEREMONIAS, aumentando la tensión en este inicio de representación. Un poco más tarde, MAESTRO DE CEREMONIAS, HERALDO y FRIQUI se dispersan: FRIQUI hace las funciones de perro pastor, trayendo al público más exterior a la parte interna del hall con la amenaza de la sierra), HERALDO y su bengala se dirigen hacia I.S.C., luego marcha y cambia hacia cafetería, MAESTRO DE CEREMONIAS sigue recto y se mantiene oscilando por el centro, pasándolo de largo. Todo muy parsimonioso, o sea, lento.)

Los periódicos son hojas en blanco. Las radios son somníferos del intelecto. Las televisiones son la goma de borrar del cerebro. Cada uno ha de crear su propio medio, ha de hablar por su propia boca, ha de construir en sus propios cimientos, o se perderá en la masa sin rostro en la que estáis diluidos. Liberemos a los medios y liberaremos a las personas.

(Mientras MAESTRO DE CEREMONIAS decía estás tres últimas frases,
HERALDO, FRIQUI y el propio MAESTRO DE CEREMONIAS han formado un triángulo en el centro, ellos mirando hacia el interior y nada entre ellos, justo debajo del APÓSTOL. Cuando MAESTRO DE CEREMONIAS dice la siguiente frase:)

¡Hoy nace un medio!

(Se corta el ruido; el APÓSTOL se descuelga de golpe hasta terminar a la altura del primer piso. El triángulo se disgrega mientras vuelve el ruido, ahora menos frenético. FRIQUI sigue con su tarea hasta quela siguiente pausa, cambiando de piso. MAESTRO DE CEREMONIAS va hacia la caja, donde está subida la ESTATUA, con los ojos vendados por papel impreso y atado por las muñecas con cuerdas de papel impreso trenzado. Estatua lleva el pecho desnudo. Junto a la caja están los ayudantes 6, 7 y 8 guiando el carro, y 4 y 5 uno a cada lado de ella).

Vivís en un mundo que no es vuestro, en el que no hay nada vuestro. Ni siquiera vosotros mismos os pertenecéis. Todo cuanto creéis poseer os ha sido robado antes de que tocar vuestras manos. Cada uno de vuestros
(MAESTRO DE CEREMONIAS sube a la plataforma. El carro la traslada siguiendo un rastro de serpiente que terminará en la salida situada junto a Delegación)
gestos, de vuestras prendas, de vuestros gustos, es copia de algo que leísteis en papel impreso o visteis en una pantalla. Sois prisioneros de celdas invisibles a los ojos propios. Miraos y deciros que no es cierto. Miraos y decidme qué veis.
(MAESTRO DE CEREMONIAS arranca la venda de los ojos de ESTATUA, que se mira extrañado, como si hubiera algo raro que no acertara a percibir)
Miraos y mirad vuestras cadenas, y no levantéis la vista hasta haberlas reconocido. ¿Podéis verlas? ¿Podéis verlas? ¿Podéis ver cómo estáis atados a los deseos ajenos? Rompedlas. Todo está aquí dentro
(se señala la sien;
ESTATUA rompe sus cadenas después de un gesto de tensión en los brazos.).
Todos estáis aquí dentro. Y esta prisión ha de ser vuestro palacio.
(Se gira; ESTATUA ha roto las cadenas y tiene gesto sonriente y borracho; MAESTRO DE CEREMONIAS le mira con compasión y le besa, se pasan sangre de boca a boca y MAESTRO DE CEREMONIAS escupe la sangre mientras lo empuja -lo devuelve a la masa- .Dice fuera de megáfono:)
Vuelve a tu mundo y vive.
(Vuelve con el megáfono)
Romped vuestras cadenas y después volved al mundo. Reconocéos. Ni siquiera sabéis quienes sois. ¿Cuánto sabéis de vosotros? Una vez borrado lo que os han impuesto, ¿qué queda? Dime, ¿cuál es tu verdadero nombre? Olvida esas palabras que te asignaron tus padres. ¿Quién eres realmente? ¿Quienes sois? Miraos. Sois borradores de textos en blanco.
(MAESTRO DE CEREMONIAS se arrodilla encima de la caja).
Sois la juventud que lucha por ser funcionarios.
(Del suelo de la plataforma aparecen seis manos que agarran y tiran del MAESTRO DE CEREMONIAS con una simultaneidad suficientemente efectiva- en un gesto entre desesperación y adoración. Este es un proceso puramente visual: cuanto más transgesor sea lo que hagan las manos, mayor impacto tendrá sobre la audiencia).
Adoráis a cualquier falso dios que aparezca en un estrado, a cualquier rostro que se levante de la masa, a cualquier voz, por manipulada y mentirosa que sea, por el simple hecho de estar al otro lado de la megafonía.
(APÓSTOL comienza a lanzar panfletos “una vez liberado, da la buena nueva” y termina cuando se han acabado o bien en la pausa del “basta”).
Sois los perdedores de las nuevas guerras, las que sustituyen las bombas por programas en diferido y la metralla por películas de Hollywood. Sois las víctimas del terrorismo legal y catódico, del genocidio con azafatas escotadas y risas enlatadas y pausas para la publicidad. Las guerras de este siglo no se producen en los campos de batalla sino en los templos del ocio. Es mejor un cerebro lavado que un cadáver. Cada nuevo zombie es un nuevo esclavo, y da más beneficios. Pobres Habéis sido borrados y reescritos tantas veces que sois incapaces de reconoceros. Abrid los ojos. Decid basta. Gritad Basta. ¡Basta! ¡¡Basta!!
(se para progresivamente el ruido. El MAESTRO DE CEREMONIAS mira al público disfrutando el silencio antes de espetar el contenido real del mensaje)
Reinventad las reglas de vuestro mundo. Sed vuestros propios reyes. Inventad vuestras propias religiones y vuestros propios dioses. Bendecid el ruido. Inaugurad la edad de la distorsión. Disfrutad del caos, estableced el descontrol como una de las bellas artes. Sólo los peces muertos siguen la corriente del río. Sólo los cadáveres van donde les llevan los demás.

ESTATUA: (desde arriba, interrumpiéndole) ¿Y tú?

(MAESTRO DE CEREMONIAS se queda mirando y baja de la caja según ESTATUA sigue hablando. DISTORSIÓN comienza a puntear con efecto gua-gua de un modo muy suave; el volumen irá subiendo progresivamente)

Marcas un camino pero no dices dónde acaba. Te subes a un pedestal y gritas, pero no das soluciones. ¿Dónde me quieres llevar? ¿Hacia dónde voy?

MAESTRO DE CEREMONIAS: (Se va dirigiendo al centro mientras habla. La caja se mete en el hueco junto a Delegación. APÓSTOL se va de donde está colgado: se marcha ayudado por los ayudantes 11 y 12 por una de las pasarelas del primer piso. Allí le está esperando el ayudante 13 con la muñeca y la máscara de gas. La atan a la argolla) No voy a ser yo quien te enseñe a ser, a ser quien verdaderamente eres. Nadie puede hacerlo. Sólo puedo mostraros las puertas que os están prohibidas, las que los demás vetan o marginan. Sólo puedo deciros que sois más de lo que os dejan ser, que existe más de lo que os dejan ver. Pero no dirijo ni quiero dirigir. Soy mi propio gobernante. Ahora tú eres el tuyo.

ESTATUA: Pero me induces a romper para luego dejarme solo, a la intemperie, rodeado de seres encadenados, en una sociedad fabricada para sonámbulos. Me induces a destrozar lo que me liga a lo que tengo al lado, por decepcionante que sea. Sólo hablas de destruir.

MAESTRO DE CEREMONIAS: No quiero destruir para vivir entre escombros; destruyo para tener una base donde crear, destruyo para reconstruir, para reemplazar,(HERALDO se va y se oculta de la vista del público. DISTORSIÓN se baja de su estrado y se mete en el cuarto de deportes, dejando un ruido recursivo en el amplificador) critico proyectando luces nuevas, escribo y anoto pero mi objetivo no es ser leído. Mi objetivo es ser yo. No tengo más objetivo. No enseño un camino porque no conozco el mío todavía. Pero grito porque estáis dormidos. Grito para motivaros. Para forzar el engranaje que os han oxidado. Si despertáis habré terminado, y os ofreceré mi megáfono para conoceros a vosotros. Mi mensaje no tiene sentido si no escucho vuestras respuestas. Mi presencia no tiene sentido si no salgo huyendo.

(MAESTRO DE CEREMONIAS se va de allí corriendo. Se deja colgada la máscara de gas. La distorsión del pedal se mantiene unos treinta segundos y se desenchufa el aparato).

FIN


Una nota final a modo de resumen:

Que nos quiten lo bailao.

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